Dice la gente

10 noviembre 2014

Me habían dicho que todos los caminos llevan a Roma, pero yo siempre termino en Estambul. Algo me dice que están allí, como también me dice que crecieron fuertes, que son divertidos, que van a librerías, que tratan bien a sus novias, que cuidan el uno del otro, que están bien. De si seguirán siendo tan parecidos como cuando nacieron, ese algo ya no me dice nada.

Pienso que quizá me hayan atendido en el bazar alguna vez. A lo mejor les he dado una propina en un restaurante, o quién sabe si no será uno de ellos aquel botones al que grité cuando dejó caer mi maleta… Dicen que una madre sabe quiénes son sus hijos con mirarlos a los ojos, pero no son más que tonterías que te dice la gente que quiere consolarte. En su generosidad, se esfuerzan por aflojarme un poco esa soga que me oprime los pulmones cuando pienso que la vida me regaló finalmente todas las riquezas que hacen falta para criar a unos hijos cuando era demasiado tarde, instantes después de haberlos regalado por dos duros a otra madre que, según dicen, no los sentirá tan suyos al mirarlos a los ojos.

Anuncios

Cuéntanos qué te ha parecido.

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s